Sala III — Arco gótico

Personajes históricos

Muchos han sido los miembros de la comunidad sefardí que han nacido o vivido en Sevilla desde tiempos inmemoriales. En esta sala exploraremos la historia de algunos de los miembros más destacables de una comunidad que floreció y sobrevivió a diversas adversidades. A través de una cuidada selección de objetos, documentos e historias, esta exposición nos sumerge en la vida cotidiana de quienes formaron parte de esta resiliente comunidad.

Aquí podremos descubrir cómo los judíos sevillanos contribuyeron al desarrollo cultural, económico y científico de la ciudad durante siglos. La sala ofrece una visión de costumbres, tradiciones y el entorno social que moldeó las vidas de los sefardíes. No se pueden entender los hechos históricos sin incluir la diversidad de experiencias de todos los miembros de la comunidad, por eso, incluir la representación femenina brinda reconocimiento y visibilidad a las mujeres judías que vivieron en esta ciudad.

Doña Leal

Tan solo unos meses antes de que empezara el reinado de Isabel I, encontramos el nombre de Doña Leal en los contratos del año 1474 del Archivo Histórico Provincial de Sevilla. A una mujer judía llamada Doña Leal, se le atribuye el título de “maestra de sanar ojos”. Según los contratos, Doña Leal no sólo sirvió como médico de ojos para otras familias judías, sino para cristianos (posiblemente conversos), e incluso a musulmanes.

Leer: Doña Leal, médica de ojos: lo cotidiano medieval en un legajo de 1474

Nombre
Contrato por servicio Doña Leal (copia digitalizada).
Dimensiones
30 cm × 21 cm (copia cada página).
Descripción
Contrato: “En el nombre de Dios, amén, otorga Doña Leal, judía, maestra de ojos vesina de Sevilla en la collación de San Isidoro (borroso) con Isabel Gonzales, mujer de Alfonso Labrador, difunto que Dios perdone, vesina (borroso) que está presente en tal manera que con tal condición que ella sea tenida e obligada e se obliga de curar e dar sanación, mediante la grasia de Dios nuestro Señor, a Catalina su hija, de la enfermedad que Catalina tiene en sus ojos (…)”, AHPS, Oficio XV, Leg. 9098, fº. 215-216.
Datación
8 de septiembre de 1474.
Lugar de procedencia
Archivo Histórico Provincial de Sevilla.
Nombre
Contrato por servicio Doña Leal (copia digitalizada).
Dimensiones
30 cm × 21 cm (copia cada página).
Descripción
Contrato: “…otorga doña Leal, judía, maestra de ojos, vesina de Sevilla en la collación de Sant Isidoro, que fase pleito e postura e convenensia “sosegada” con Ruy Fernández de “Enquinita” marinero, vesino de Sanlúcar de Barrameda (…) e se obliga de curar e dar sanación mediante la grasia de Dios nuestro Señor a Ynés, su hija del dicho Ruy Fernández, de la enfermedad que la dicha Ynés tiene en el ojo isquierdo, la cual dicha cura la dicha doña Leal otorga e se obliga a comenzar a faser e curar desde hoy día que esta (…) continuadamente hasta la dicha Ynés sea sana de la dicha enfermedad (…) ella otorga de “fasta” e cumplir e poner melisinas e baños e todas las otras cosas que fasen menester para la dicha cura, por presio de mil e tresientos maravedís desta moneda que sea agora (…)” AHPS, Oficio XV, Leg. 9098, fº. 248-249.
Datación
22 de septiembre de 1474.
Lugar de procedencia
Archivo Histórico Provincial de Sevilla.

Ana Gonçales

Ana Gonçales fue una mujer judía que regentaba una carnicería en Sevilla en 1477, y que tuvo que enfrentarse a los miembros de la comunidad que querían apropiarse de su negocio. Según estos documentos, Ana Gonçales presentó como prueba para evitar que le quitasen la carnicería, una carta de los Reyes Católicos en la que la autorizaba a regentar el local. Los mismos Reyes Católicos tuvieron una audiencia con Ana Gonçales y ratificaron la veracidad del documento.

Nombre
Carta de los Reyes Católicos y Ana Gonçales (copia digitalizada).
Dimensiones
30 cm × 21 cm (copia cada página).
Descripción
Carta: “Don Ferrando e doña Ysabel, por la graçia de Dios eçetera. A vos Ana Gonçáles, vesina de la çibdad de Sevilla. Salud e graçia. Sepades que el aljama e omes buenos judíos vesynos de la dicha çibdad nos enbiaron faser relaçión por su petiçión desiendo que por vuestra parte les fue presentada una carta de mí la Reyna, por la qual les enbiamos mandar que vos oviesen e toviesen por su carniçera para toda vuestra vida e que non vos quitasen el dicho ofiçio, salvo que vos lo diesen tanto por tanto quanto otro diese por ello, segúnd más largamente en la dicha carta se contiene (…)”. AGS, RGS, Leg. 147710, fº. 111.
Datación
1477.
Lugar de procedencia
Archivo General de Simancas.
Nombre
Cédulas de los Reyes Católicos y Ana Gonçales (copia digitalizada).
Dimensiones
30 cm × 21 cm (copia cada página).
Descripción
Carta: “Don Fernando e doña Ysabel, eçetera. (…) El Rey. Aljama de los judíos desta muy noble e muy leal çibdad de Sevilla. Yo soy ynformado como Ana Gonçáles, muger de Ferrand Gonçáles, vesina desta dicha çibdad, ha tenido e tyene la carneçería de vosotros a renta. E que se reçela que ge la quitaredes para dar a otras personas. E que por ser muger pobre que me suplicava que por serviçio de Nuestro Señor yo le diese mi carta para vosotros para que non le fuese quitada nin dada a otra ninguna persona por todos los días de su vida (…)”. AGS, RGS, Leg. 147711, fº. 234.
Datación
1477.
Lugar de procedencia
Archivo General de Simancas.
Nombre
Lápida de Salomón ben Abraham.
Dimensiones
46.40 cm × 148.60 cm × 60 cm.
Descripción
Lápida sepulcral de mármol blanco. Se encuentra partida y expuesta en patio abierto. Inscripción: "Quien ve ¿en conjura? a los que...contra mi/ abriose el ojo de...mi suerte;/ a causa de...sobre mis párpados/ yo... ¿con entusiasmo?...mi calzado. / Quien aplasta (pisotea o veja) a un hombre..../ en medio de su red atrajo mi pie. / Testigo sea este majano y testigo esta estela, en calidad de señal y de recuerdo. He ahí escrito que/ aquí fue sepultado un museo de todo objeto precioso acerca de la Ley y el Testimonio, y en la ciencia de/ los astros habló maravillas, y con él fue escondido un libro de medicina. Árbol del saber, / médico experto, piadoso, recto y veraz: R. Selomó hijo de R. Abraham ben Ya`is -descanse en gloria- reunióse a su pueblo, caminando en su integridad, en el mes de Siwán del año cinco/ mil ciento cinco de la Creación". Traducción: Francisco Cantera Burgos.
Datación
1345.
Lugar de procedencia
Museo Arqueológico de Sevilla. En préstamo indefinido al Museo Sefardí de Toledo.
Foto
Foto por Rebeca García Merino.

Salomón ben Abraham

Fue un destacado médico, astrónomo y exegeta del siglo XIV, nacido en Sevilla, donde falleció en 1345. Su inscripción funeraria, grabada en un fragmento de columna romana, fue encontrada en 1580, cuando varios hombres saquearon el antiguo cementerio judío.

Ilustración
Grecia Delgado.

Kaula al-Yahudi

Siglo VIII. Militar judío.

Al final del siglo VII, el rey visigodo Egica declaró en el Concilio de Toledo saber y tener pruebas de una conspiración tramada por los judíos en contra del reino cristiano visigodo, apoyando militarmente al enemigo del norte de África, los musulmanes que habían expandido su califato Omeya desde Damasco.

Aunque no han llegado hasta nuestros días documentos originales de fuentes sefardíes sobre el asunto, las crónicas árabes describen que fue el militar judío Kaula Al Yahudi quien apoyó con sus tropas al general musulmán Tariq Ibn Ziyad, quien entró a la península a través de Gibraltar y llevó a cabo la conquista de Granada y Córdoba en el año 711, y posteriormente Sevilla en el 712, bajo el mando de Musa Ibn Nusayr. Es entonces cuando termina la represión visigoda contra los judíos, y empieza la coexistencia de las comunidades judías y musulmanas en la península, y los judíos empiezan a usar el idioma árabe.

Ilustración
Grecia Delgado.

Hasday ben Saprut

Córdoba, siglo X. Médico y diplomático judío.

Hasday es la primera figura judía de gran relevancia en la historia de al-Andalus, destacando tanto en el ámbito político y diplomático como en el cultural e intelectual. Su educación fue especialmente sólida en los campos de la lingüística y la medicina. Según fuentes árabes, ocupó cargos importantes como director general de aduanas y ministro, destacando particularmente en el ámbito diplomático.

Gracias a su vasto conocimiento y habilidades personales, su dominio del hebreo, árabe y latín, se convirtió en uno de los principales representantes del Estado Omeya en el exterior, especialmente en un momento en que el estado Omeya de Córdoba era una de las potencias políticas más importantes del Mediterráneo.

En el campo de la medicina, es destacable su participación en la traducción de su versión en árabe de la obra "De materia médica", de Dioscórides, enviada a Córdoba por el emperador bizantino Constantino VII.

Ilustración
Grecia Delgado.

Qasmuna al-Yahudi

Al-Ándalus, siglo XII. Poetisa.

Qasmūna fue una poetisa de al-Andalus, proveniente de una familia judía destacada. La información sobre ella proviene únicamente de dos fuentes árabes tardías escritas en Egipto. La primera es una antología de poemas escritos por mujeres libres, y la segunda es una historia política y literaria de al-Andalus. En esta última, Qasmūna aparece en un apartado general sobre la capacidad de improvisación de los poetas andalusíes, en lugar de en la sección específica dedicada a la poesía femenina.

De Qasmūna se han conservado solo dos breves poemas: uno expresa su lamento por la reclusión y soledad, y el otro revela sus ansias amorosas y el temor al paso del tiempo y la pérdida de la juventud. Además, se conserva un verso resultado de una prueba poética que su padre le propuso, en la que debía completar el sentido de un verso que él inició. Ni Qasmūna ni su padre son mencionados en fuentes hebreas, probablemente debido al desinterés por la poesía en árabe escrita por judíos.

El poema más famoso de Qasmūna, ampliamente antologado, comienza con el comentario de que un día se miró al espejo y vio que era hermosa y que había llegado al momento del matrimonio. Luego pronuncia este verso:

Ayā rawḍatan qad ḥāna min-ha qaṭāfu-ha wa-laisa yurâ ḥānin yamudda la-ha yadā; fa-wā asafī yamdī-shshabābu mudayyaʿan wa-yabqâ-lladhī mā lanʾusammī-hi mufradā.

Veo un vergel donde ya ha llegado el tiempo de la recolección, mas no veo el jardinero que extienda su mano para recoger los frutos. ¡Qué lástima! Se marchita la juventud perdida y queda en mí, solitario, lo que no me atrevo a nombrar.

Ilustración
Grecia Delgado.

Zag de la Maleha

Siglo XIII. Almojarife mayor del tesoro real.

También conocido como Yisuaq ben Sadoq, se dice que fue hijo de Salomón ben Sadoq, recaudador de tributos del rey de Granada y embajador del rey Alfonso X. Zag de la Maleha arrendó el cobro de deudas e impuestos del reino, siéndole entregados para su examen todos los padrones de impuestos. Por otro lado también se encargó de reclamar la devolución del salario a caballeros que no habían cumplido con sus deberes militares.

Pero la lucha que al final del reinado de Alfonso X se desató entre este y su hijo Sancho hizo caer en desgracia a Zag. El infante Sancho desvió presupuestos militares para sí, y todas las sospechas recayeron en Zag de la Maleha, por lo que fue arrestado. Como castigo ejemplar, Zag fue sentenciado a morir en la horca, y el primer sábado de enero de 1281 fueron encarcelados todos los judíos que se encontraban en sus sinagogas. Recuperaron la libertad después de abonar 4.380.000 maravedís de oro para el erario real.

Ilustración
Grecia Delgado.

Samuel Leví

Toledo, 1320 - Sevilla, 1361. Financiero, político, tesorero mayor de Castilla.

Samuel Leví ocupó cargos de gran relevancia en la corte del rey de Castilla, Pedro I. Su principal responsabilidad era resolver los asuntos financieros y económicos del reino, lo que lo llevó a convertirse en el tesorero mayor y, posteriormente, en miembro del Consejo Real.

Residente en Toledo, Samuel vivía en una lujosa mansión conocida como el "Palacio del judío". Samuel fue responsable de la construcción de la sinagoga del Tránsito en Toledo, inaugurada en 1357 y que, con el tiempo, se convirtió en una iglesia cristiana. En la sinagoga, hay inscripciones en hebreo que elogian al rey Pedro I por autorizar su edificación.

La difícil situación política de Pedro I, involucrado en una guerra con sus hermanastros que lo acusaban de ser favorable a los judíos, terminó afectando a Samuel. Tras trasladarse a Sevilla, Samuel fue difamado por sus enemigos, acusado de malversación, encarcelado y finalmente ejecutado. Los motivos por los cuales Pedro I permitió la ejecución de Samuel, quien había sido su hombre de confianza, siguen siendo un misterio.

Ilustración
Grecia Delgado.

Jusaph Pichón

Sevilla, siglo XIV. Almojarife de Sevilla y Juez Viejo de la Judería.

Jusaph Pichón, también conocido como Zag Pichón, era un judío sevillano que había conseguido gestionar los impuestos reales bajo el reinado del monarca castellano Enrique II, lo que lo convirtió en una de las personas más ricas de Sevilla y del Reino de Castilla.

Su éxito generó envidia incluso entre sus propios correligionarios judíos, lo que llevó a su encarcelamiento y posterior ejecución en su propia casa a manos de tres miembros de la comunidad judía de Sevilla. Esto fue posible gracias a una orden de ejecución sumaria que los mismos solicitaron al rey, quien, confiando en ellos, la otorgó sin exigirles que revelaran la identidad del supuesto traidor.

Aunque el rey, furioso por la muerte de su administrador, sentenció a muerte a los responsables, este incidente no hizo más que alimentar el prejuicio de la población cristiana sobre la supuesta codicia desmedida de los judíos. Además, incrementó la popularidad de los mensajes antisemitas del arcediano Ferrán Martínez, que desembocarían en la masacre de 1391.

Ilustración
Grecia Delgado.

Los Zarzal

Granada-Sevilla, siglos XIV-XV. Médicos.

Pharez ibn Zarzal fue uno de los médicos judíos más destacados que practicaron la ciencia médica durante el apogeo del reino nazarí de Granada en el siglo XIV. Su habilidad médica lo convirtió en una figura prominente en una época de gran esplendor cultural y científico en Granada. Su legado continuó con su hijo, Abraham ibn Zarzal, quien también se dedicó a la medicina. Sin embargo, después de un golpe de Estado en Granada, Abraham se vio obligado a huir y buscar refugio en Castilla, bajo el reinado de Pedro I. Allí, Abraham trabajó también como astrólogo.

El legado médico de la familia Zarzal se extendió a la siguiente generación con Mosé ben Zarzal, hijo de Abraham. Nacido en Sevilla, Mosé alcanzó una reputación aún mayor que la de su padre y se distinguió como uno de los médicos más renombrados de su tiempo. Su fama superó incluso a la de otros médicos contemporáneos. Mosé ben Zarzal continuó su carrera hasta su muerte en 1433, durante el reinado de Juan II.

Ilustración
Grecia Delgado.

Ysabel Hernandes

Sevilla, siglo XVI. Pintora.

Las medidas adoptadas contra los conversos y la emigración de judíos durante el reinado de los Reyes Católicos tuvieron un profundo impacto económico. Las confiscaciones de bienes a los judíos expulsados no lograron compensar las pérdidas en las rentas reales. Esta situación se agravó porque los ingresos confiscados eran utilizados principalmente para financiar los gastos de los tribunales de la Inquisición y las campañas militares. Como respuesta a esta problemática, se implementaron ciertas medidas.

Uno de los registros más detallados de la Inquisición corresponde a Sevilla y documenta las habilitaciones otorgadas entre 1494 y 1495, citando las diversas zonas donde residían estas personas, muchas de ellas fuera de la antigua Judería. En la lista de algunas de las nuevas familias conversas que, tras pagar, continuaban viviendo en Sevilla en 1510, aparece el nombre de Ysabel Hernandes. A esta mujer se le atribuye la profesión de pintora, aunque no está claro si se trataba de una artista o de una artesana.