La historia judía de Sevilla vuelve a ocupar el lugar que le corresponde dentro de uno de los principales proyectos de conservación y difusión del patrimonio sefardí en España. Desde el 1 de enero de 2026, Sevilla es de nuevo miembro de pleno derecho de la Red de Juderías de España – Caminos de Sefarad, una asociación formada por ciudades que conservan un patrimonio histórico y cultural importante ligado a las comunidades judías que las habitaron.

Desde Casa Sefardí de Sevilla celebramos especialmente esta reincorporación. La antigua judería sevillana es mucho más que un conjunto de calles pintorescas: constituye una parte fundamental de la historia de la ciudad y todavía conserva, aunque muchas veces de manera poco visible, las huellas de quienes vivieron aquí durante siglos.

Un regreso que comenzó en 2025

La noticia comenzó a tomar forma en mayo de 2025, cuando el Ayuntamiento de Sevilla anunció formalmente su intención de reincorporarse a la Red. Sevilla ya había pertenecido a esta organización entre 2012 y 2016, y su condición de antiguo miembro facilitaba el proceso de regreso. El alcalde José Luis Sanz entregó entonces la solicitud de reincorporación al presidente de la Red de Juderías, César Fernández.

José Luis Sanz y César Fernández se dan la mano ante las banderas de Andalucía, España y la Unión Europea
El alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, entrega la solicitud de reincorporación al presidente de la Red de Juderías, César Fernández (mayo de 2025). Fotografía: Ayuntamiento de Sevilla.

Aunque algunas noticias publicadas en aquel momento presentaron el regreso prácticamente como un hecho consumado, la incorporación definitiva todavía debía completar su procedimiento institucional.

Ese proceso concluyó el 12 de diciembre de 2025, durante la 68.ª Asamblea General de la Red de Juderías de España: las ciudades miembro aprobaron la admisión de Sevilla junto con Calatayud, Melilla, Uncastillo, Llerena y Valencia de Alcántara, y la decisión estableció que las nuevas incorporaciones adquirirían la condición de miembros de pleno derecho el 1 de enero de 2026.

Por tanto, hoy, en agosto de 2026, podemos decirlo con todas las letras: Sevilla ha vuelto oficialmente a los Caminos de Sefarad.

¿Qué es la Red de Juderías de España?

La Red de Juderías de España – Caminos de Sefarad nació para reunir a municipios que conservan patrimonio histórico, arquitectónico, artístico y cultural relacionado con las antiguas comunidades judías.

Su finalidad va mucho más allá de crear rutas turísticas. Las ciudades trabajan conjuntamente en la protección del patrimonio, la investigación, la divulgación histórica, la educación y la cooperación cultural, además de desarrollar proyectos que acercan la herencia sefardí tanto al público español como al internacional.

En 2026 la Red ha iniciado además una nueva etapa estratégica: mayor proyección internacional de los Caminos de Sefarad, colaboración con Turespaña y con agencias de viajes, refuerzo de la investigación académica y digitalización de recursos patrimoniales. La organización también celebra oficialmente el 31 de marzo como Día de la Cultura Sefardí — la fecha en que se firmó el edicto de expulsión de 1492.

¿Por qué es importante Sevilla?

La importancia de Sevilla dentro de esta red resulta evidente en cuanto se mira la historia de la ciudad. La antigua judería ocupaba una zona extensa del actual casco histórico, ligada sobre todo a los actuales barrios de Santa Cruz, Santa María la Blanca y San Bartolomé. Sus calles, murallas, antiguas puertas y espacios religiosos permiten reconstruir en parte el territorio en el que vivió la comunidad judía medieval — en el blog ya contamos qué queda realmente de todo ello en Santa Cruz. El propio Ayuntamiento sigue promoviendo en 2026 actividades para conocer estos espacios.

Pero gran parte de este patrimonio no resulta evidente para quien simplemente pasea por Sevilla. La ciudad ha cambiado enormemente desde la Edad Media: edificios transformados, calles modificadas, espacios con nuevos usos. En otros casos, las evidencias permanecen escondidas bajo construcciones posteriores, dentro de archivos históricos o en hallazgos arqueológicos.

Tumba de ladrillos del cementerio judío medieval expuesta tras un cristal en el aparcamiento de la calle Cano y Cueto, con coches aparcados alrededor
No siempre está a la vista: una tumba del cementerio judío medieval, conservada tras un cristal entre las plazas del aparcamiento de la calle Cano y Cueto.

Por eso, recuperar la historia de la judería exige algo más que señalar un barrio en un mapa: exige investigación, interpretación y divulgación.

Más allá de Santa Cruz

Uno de los retos más importantes consiste precisamente en superar la identificación automática entre la judería y el actual barrio turístico de Santa Cruz. La historia judía sevillana se extiende también por San Bartolomé y Santa María la Blanca, además de otros espacios: el cementerio bajo los Jardines de Murillo, las antiguas puertas de acceso, las actividades económicas de la comunidad o la historia posterior de los conversos.

La propia Red describe la antigua judería sevillana como un espacio históricamente vinculado a Santa Cruz y San Bartolomé, y destaca el papel de Santa María la Blanca dentro de este paisaje histórico. Comprender esa dimensión más amplia permite dejar atrás una visión puramente monumental y acercarse a algo mucho más interesante: la vida de las personas que formaron aquella comunidad.

Placa «Casa de Mose Bahari» sobre un muro encalado del barrio de Santa Cruz, junto a una puerta bajo una parra
«Casa de Mose Bahari»: una placa en el barrio de Santa Cruz recuerda la casa de un vecino judío de la judería medieval.

Lo que este regreso puede significar para Sevilla

La reincorporación crea nuevas oportunidades para desarrollar proyectos de conservación, señalización, investigación y divulgación. También conecta a la ciudad con otros grandes centros del patrimonio judío español — Córdoba, Toledo, Segovia, Ávila, Lucena, Jaén, Cáceres o Ribadavia — y permite estudiar Sefarad como una historia interconectada, no como una serie de episodios aislados.

Para Sevilla hay además una oportunidad especialmente valiosa: convertir su extraordinario patrimonio documental y académico en experiencias accesibles para residentes y visitantes. El legado sefardí no debe reducirse a una ruta turística: permite hablar de religión, convivencia, comercio, medicina, literatura, gastronomía, lengua, música, persecución, conversión, diáspora y memoria. Es, en definitiva, otra forma de comprender la propia historia de Sevilla.

Una noticia especialmente significativa para Casa Sefardí

En Casa Sefardí de Sevilla trabajamos precisamente con ese objetivo: investigar, conservar y divulgar las historias de la comunidad judía y sefardí de la ciudad. Nuestro museo online reúne personajes históricos, documentos, patrimonio, tradiciones y episodios que permiten descubrir una historia que muchas veces no puede verse a simple vista caminando por Sevilla.

Por eso el regreso de Sevilla a la Red de Juderías representa mucho más que una incorporación institucional: es una oportunidad para que la ciudad vuelva a mirar hacia una parte esencial de su pasado, y para que instituciones, investigadores, proyectos culturales y ciudadanía trabajen juntos en su recuperación.

La historia judía de Sevilla sobrevivió en los archivos, en la transformación de sus edificios, en las calles de la antigua judería y en la memoria de los sefardíes que guardaron durante generaciones el recuerdo de Sefarad. Ahora tenemos una nueva oportunidad para hacerla visible. Sevilla vuelve a formar parte de los Caminos de Sefarad — y esperamos que este regreso sea también el comienzo de una nueva etapa para conocer, proteger y compartir su memoria judía.

Fuentes